Pedro A. Sánchez Camacho
Los pronósticos apuntaban a que el año de la rata iba a ser el año de China y más en lo cierto no se podía estar, aunque, los motivos por los que será recordada China son diferentes a las que esperaba la mayoría de los expertos. China quiere brillar por sus juegos olímpicos, exponer al mundo su poderío económico y la creciente influencia política desplegada en el mundo. Quiere demostrar de lo que es capaz y lo ha hecho, pero no de la manera como los dirigentes querían hacerlo. Los últimos acontecimientos provocan que China tenga una imagen contraria a aquella que han diseñado tener.
Primero fue Spielberg con su renuncia en el comité de las ceremonias de apertura y clausura de los juegos y sus críticas sobre la política china en Sudán. Después las protestas y conflictos en el Tíbet han desencadenado esta reacción. El gobierno chino ha manifestado su posición contundente en contra de cualquier obstáculo o acción que interfiera con sus planes olímpicos.
Francia parece haber tomado la batuta para boicotear la Olimpiada, aunque los intereses comerciales que le unen a China solo reduzcan estas acciones a palabras. Solo basta recordar los multimillonarios acuerdos a los que llegaron en su última visita a China el Sarkozy y Hu Jintao. Gran Bretaña y Estados Unidos optaron por pasar a un segundo plano debido también a las relaciones en el terreno económico con el país asiático. China con su poderío económico repelerá las críticas internacionales.
En el ámbito deportivo, atletas de renombre han anunciado su intención de no participar en las competiciones debido a la contaminación en el aire. La contaminación sigue siendo un punto débil para los organizadores y su capital, sin olvidar la decisión de los Estados Unidos para llevar su propia comida para sus deportistas y protegerse de los alimentos "envenenados".
Actualmente, China se ha convertido en un símbolo de represión de minorías, problemas medioambientales causados por el desarrollo económico irresponsable dejando atrás el espíritu deportivo de las olimpiadas.